Hace 43 años la Universidad de Princeton fue escenario de uno de los proyectos escolares, en materia nuclear, más destacado y sonado a nivel mundial. Se trata de un compilado de 40 páginas donde un joven de 22 años describe paso a paso cómo desarrollar una bomba atómica.

John Aristotle Phillips, autor del proyecto, nació en agosto de 1955 en North Haven, Connecticut. Hijo de padres inmigrantes de origen griego, su padre fue profesor de ingeniería en la Universidad de Yale. No obstante, el desarrollo académico de John contrastaba mucho con el perfil profesional de su padre, ya que a sus 21 años nunca se le había considerado un estudiante sobresaliente.

“¿Cómo construir tu propia bomba atómica?”, fue resultado de un trabajo final que solicitó el profesor Freeman Dyson, un físico- matemático de origen inglés que llegó a Princeton luego de la Segunda Guerra Mundial. El profesor es reconocido como “El Padre de la Esfera de Dyson” (la mega estructura alrededor de una estrella), la cual permitiría a la civilización avanzada aprovechar al máximo la energía lumínica y térmica de astro.

Luego de la solicitud del profesor: un trabajo sobre la proliferación nuclear y la búsqueda de muchos países por construir su propia bomba atómica. Phillips acudió a la oficina de Dyson para plantear el título de su proyecto “Cómo construir tu propia bomba atómica” bajo la premisa de ser un tema impactante que no se había visto en clase. Ante dicha propuesta, el físico quedó perplejo pero acepto el tema condicionando que no proporcionaría ningún tipo de información y que de lograr el objetivo le daría la mayor calificación posible y quemaría inmediatamente el trabajo.

Durante ese periodo, John hizo uso de sus habilidades para investigar, clasificar y sintetizar información. De día pasaba todo el tiempo que se le permitía en la biblioteca buscando libros y comunicados de gobierno que le ayudaran a resolver dudas sobre dispositivos de implosión y de noche acomodaba toda la información y comenzaba a escribir.

El día de la entrega Phillips llegó a la oficina del profesor con un trabajo de 40 páginas donde explicaba detalladamente “¿Cómo construir una bomba atómica a pequeña escala?”. Tyson no daba credibilidad al desarrollo de un proyecto tan completo y verídico. Sin embargo, sabía que había logrado el objetivo por lo que asignó la calificación más alta pero no quemó el trabajo.

Pronto la magnitud y el desarrollo del proyecto llegó a los medios de comunicación, eminencias del medio y la FBI, mismos que confiscaron el trabajo y la maqueta que John Phillips había construido en su habitación.

El desarrollo de un proyecto academíco de esa talla, causó tal impacto y preocupación en los gobiernos nacionales e internacionales que muestra la impresionante vulnerabilidad que existía en esa época para el desarrollo de este tipo de armas. Actualmente, toda esta información es clasificada y no se tiene acceso a ella.

 

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